El cambio del paradigma sociocultural de una época se ve reflejado en las expresiones de sus contemporáneos. A veces con más fuerza en la de los más anónimos.
La tecnología barata de alta prestación al alcance de la mano derrumbó la barrera de la limitación instrumental, anteriormente accesible solo para quienes disponían de recursos.
La libertad de expresión estaba limitada a la capacidad de acceso a los medios de producción. La expresión necesita de una producción para su ejecucón.
Actualmente, lo reciclable y lo desechable conviven en góndolas, noticias, relaciones y ofertas lúdicas.
La expresión que busca ser más que un juego, penetra la densa superficie de la última moda rescatando los valores nuevos y heredados, entregando su re-creación de lo que vive y ve.
El nuevo paradigma queda conformado, para ser reinventado nuevamente por quienes lo reciben, llevándolo a un nuevo nivel.
Tal dialéctica retroalimentada/aria demanda una actualización constante. Pierde naturalidad. Espontaneidad.
La expresión artística no es veloz. Requiere de observación y maduración. Ingesta y digestión. La expresión modificadora propiamente dicha llega cuando la velocidad se hace intolerable. Cuando el ruido ensordece y la imagen hiere. un fresh start.
freshstartiemos/nos